
23.07'08
TOKIO HOTEL EN EL SI! DE CLARIN
Con una entrevista exclusiva hecha a toda la banda en Los Angeles,
Tokio Hotel llegó a la tapa del suplemento jóven del
diario Clarín del viernes 18 de julio. Así confirman
su creciente popularidad en Argentina, que además respaldan
con un importante club de fans.
>
Lee más!
Source site
officiel
ENTREVISTA > TOKIO HOTEL
"Nos encanta que la gente nos grite"
Mano a mano con el Si!, los mellizos Kaulitz revelan secretos capilares, su corta historia y su gusto por la histeria.
Txt Silvia Maestrutti.
Especial desde Los Angeles
Aunque es
una meca rockera, las luces del club Avalon, en Hollywood,
están encendidas y los asistentes toman agua. No hay
pulseritas que liberen el acceso al bar, porque la audiencia
está compuesta por menores de 21, la edad legal para beber
alcohol en Estados Unidos. Sólo uno de los miembros de la
banda que está sobre el escenario tiene ese permiso: Georg,
el bajista. Y por un rasguño.
Las chicas son mayoría en la sala y no pueden (ni quieren)
dejar de gritar durante todo el show del cuarteto alemán
Tokio Hotel. "Nuestros fans están un poquito locos, pero
para nosotros ninguna locura es suficiente. Nos encanta la gente
que grita", le dice el cantante Bill Kaulitz (18) al Sí! en
la intimidad de su hotel. Como siempre, los cuatro acuden a la
entrevista, aunque Bill y su hermano Tom (18), acaparan toda la
atención. Son mellizos. "Almas gemelas", alcanza a decir
Georg Listing (21), fan de Oasis y cultor de una mirada
lánguida y un mechón lacio sobre los ojos que parece
enloquecer a las fans.
Son tan idénticos que durante el primario los obligaban a
ponerse remeras con sus nombres. Pero sus looks no pueden ser
más diferentes. "Hasta los 6 años nos vestían
iguales, luego desarrollamos el amor por la música y cada
uno fue adoptando el look de acuerdo a sus gustos musicales. A
mí me gustan Placebo y Coldplay; a él, el hip hop",
aclara el amistoso Bill. Tarda una hora diaria y un frasco de spray
semanal en mantener ese esplendoroso peinado gótico.
Tom, en cambio, usa unos dreadlocks a medio despeinar, su
infaltable gorrita de béisbol (en Los Angeles eligió
la de los Dodgers), dos remeras superpuestas que le quedan tres
talles más grandes y los pantalones baggy por la cadera. "Me
encanta el hip hop alemán, que es como el inglés pero
cantado en alemán", avisa el guitarrista. El baterista,
Gustav Schafer (19), de rigurosa musculosa blanca durante el show,
sólo abre la boca para aclarar que le gusta Metallica y que
sabe que el fútbol de Argentina "es buenísimo".
"Tenemos una familiar allá, una señora muy mayor que
vive en una granja o algo así y que tiene caballos
salvajes", dicen los hermanos Kaulitz al unísono. Creen que
pronto van a poder viajar a Sudamérica. Basta que su base de
fans crezca lo suficiente, como está haciendo en todo el
mundo: llevan vendidos más de 3 millones de discos y son el
mayor fenómeno de exportación alemán de los
últimos veinte años. "No sé si somos
héroes en Alemania, pero sí somos muy exitosos
allá. Claro que hasta hace 3 años no nos
conocía nadie, cantábamos con suerte para 50
personas", reconocen. La banda, formada en el 2001, sacó dos
discos en Alemania y luego los compilaron en Scream (2007), su
primer álbum en inglés. El público del Avalon
les tarareó Monsoon, Scream, Ready Set Go y Rescue Me y eso
es algo que ya dejó de sorprenderlos. El inglés de
Bill es el más flojito de los cuatro pero no le impide ser
la voz cantante. "Empecé a escribir música a los 7
años, ayudado por un teclado de esos que apretás un
botón y sale el sonido del bajo y la batería. La
verdad es que siempre fui muy perezoso para aprender a tocar un
instrumento. Pero le mostraba los temas a Tom y él le
componía la música en su guitarra". "Empezamos a
tocar en público desde muy chiquitos y cuando
teníamos 10 nos vinieron a ver Georg y Gustav y ahí
formamos la banda", tercia Tom. "Es que ustedes sonaban
increíbles", los adula Georg.
Hay un video dando vueltas por la Web que se llama Las 9 reglas
para entrevistar a Tokio Hotel. Ellos dicen no haberlo visto. Una
regla se repite mucho: Bill es el jefe. "Ah, sí, eso es
verdad", confirma el cantante ante la risa del resto. En abril
tuvieron que extirparle un nódulo de la garganta y eso lo
dejó sin voz durante 10 días. "Fue muy cool porque yo
escribía todo en un cuaderno y Tom tenía que venir
conmigo a todas partes y hacer de intérprete. Luego hice 6
semanas de rehabilitación. Estoy bien, pero de los 26 shows
de esta gira, sólo podemos hacer 10". Hace un par de
años que apenas tienen dos semanas de vacaciones anuales
entre giras que se llaman 1000 océanos o 1000 hoteles,
sugiriendo que están siempre en movimiento. Aunque
todavía no se pudieron dar el gusto de tocar en Tokio, como
sueñan. O con los Rolling Stones. "Algunos fans nos siguen
de ciudad a ciudad, es super cool", se maravilla Bill. Las chicas
del Avalon no deben ser, porque sus padres las están
esperando a la salida. Ellas se van más enamoradas
todavía. En escena, Tokio Hotel se comporta como una banda
de rock. Lindos, enérgicos, Bill, sobre todo, tiene un
carisma increíble para acompañar el look y sabe
cómo hablarle a una cámara: Cris Morena se
babearía por ellos. ¿Disney rock? "Bueno, Georg se
parece bastante a Tribilín, pero eso no nos convierte en
Disney Rock. ¿Verdad?".




emilie
ven 25 jui 2008 19:53